02.01 -Me apetece mucho -Dijo ella

. Y él, le ofreció chocolate con la punta de los dedos… -Hay que tener cuidado con los dedos, a veces parece que los carga el diablo… Los dedos de las manos -aunque no lo parezca- ofrecen un mundo infinito de posibilidades para descubrir… Yo juego con mis dedos siempre… están entrenados para todo… Y fíjate, que tenemos……