Sábado: PARTE Sexta. CRÓNICA DE UNA SEMANA.

DIARIO DE GUERRA: UN HOMBRE SOLO ANTE EL MUNDO. Reeditado.

Sábado

¿Qué objeto tiene desvestirse por la noche, si a la mañana siguiente hay que vestirse otra vez?. Yo prefiero dedicar ese tiempo a dormir un poco más. También he dejado de usar sábanas y mantas, lo que me ahorra el trabajo de hacer la cama. El perro dejó caer unas migajas y lo reprendí . ¿Acaso se ha creí do que soy su criado?. ¿Qué curioso, de pronto me doy cuenta que mi mujer a veces me habla así … Hoy me toca afeitarme, pero no tengo la menor gana de hacerlo. Estoy hecho un manojo de nervios. El desayuno consistirá en algo que no haya que desenvolver, abrir, rebanar, untar, cocer ni mezclar. Todas estas cosas me sacan de quicio. Plan: tomar la comida directamente de la bolsa, encima de la estufa, sin platos, ni cubiertos, manteles ni demás cacharros. Me duelen un poco las encías. Tal vez sea por la falta de fruta, que no he vuelto a comprar porque pesa demasiado. ¿Será acaso la primera señal del escorbuto?. Mi mujer me ha llamado por teléfono por la tarde y me ha preguntado si había limpiado las ventanas y la ropa. Yo solté una carcajada histérica y le dije que no tenía tiempo para esas cosas. Hay un desperfecto en el baño: el desagüe está atascado de espagueti, pero no me preocupa mucho porque he dejado de ducharme.
NOTA: El perro y yo comemos juntos, directamente del refrigerador. Tenemos que hacerlo a toda prisa, para que la puerta no esté abierta mucho tiempo.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

hombre 6

Anuncios