Fingir un sentimiento u opinión que uno no tiene.

Hoy hace exactamente sesenta y nueve días que entré por la puerta de urgencias y salí algo más de seis horas después. En este tiempo he podido aprender muchas cosas. He podido leer muchos libros. He podido dedicarle horas a la meditación y también al aburrimiento. Pero sobre todo, y tal vez al mismo tiempo lo más sorprendente de todo, es la ingente capacidad de hipocresía que he respirado durante este periodo que aún no ha acabado.

Qué duro, dirás. No lo creas. Hasta tuve que buscar la definición en el diccionario para saber exactamente qué era lo que significaba. Esto es así. Pero no hay mal que por bien no venga y sirva de lección para el futuro. Aunque ya sabes lo que dicen los recibos de los bancos en la última línea… El pago de esta factura no presupone el pago de las anteriores.

Moraleja: De una cosa puedes estar seguro. Aunque hayas sido capaz de detectar diferentes grados de hipocresía durante este tiempo… Volverás a tropezar con la misma piedra.

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—Lo sé cerebro mío, lo sé.

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Y el próximo lunes 13, a trabajar, que en las calles falta gente.

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hipocresias