Mantenerse vivo.

. Para romper las normas, primero hay que conocerlas bien. Imponemos reglas a los demás y excepciones para nosotros mismos olvidándonos precisamente, que las normas y las reglas están para incumplirlas, de ahí vienen las excepciones que lo confirman. De ahí viene la excepción que confirma la regla. . . . . .