Cuatro a Cenar

Un día nos pusimos mi cerebro y yo a jugar con las palabras. Nos impusimos un reto a nosotros mismos y comenzamos a desgranar y a escribir aquella historia que pretendía mostrar los valores de la amistad y al mismo tiempo, dejar escrito algo más que sus bonitos nombres.

El reto ha sido superado. Así es, conseguir que haya personas que te digan, que te cuenten, que te hagan saber, que incluso te escriban diciendo que se han emocionado con su lectura, cubre las mejores expectativas.

Me he dado cuenta que escribir un libro es mucho más que las ventas de él que puedas tener —que se agradecen—. Escribir un libro y en este caso una novela te permite dejar algo palpable y tangible para la posteridad. Es como hacer una fotografía o pintar un cuadro. Tú envejecerás, incluso tus recuerdos envejecerán contigo pero aquellas inquietudes que plasmaste en un papel seguirán ahí el resto de tu vida.

Gracias a quienes la han leído y a todos aquellos que aún quedan por leerla.

 


 

          Enlace directo a la novela.

portada kindle

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